El mapa

Viniste hasta aquí
para que inventásemos un mapa
donde nuestras casas no salieran.
Te dije que te quedaras
que había café y cigarros.
Planeamos matar el tiempo
poniendo lavadoras.
Nadie llamaba al timbre.
Mi casa se convirtió en ti
saludando a pájaros;
yo fui otro en otra época
cuando tú trazaste la primera línea
de un horizonte que se confundía con un vestido.
Tú estabas desnuda, yo estaba desnudo
en la cuerda había tendidas dos sábanas grises.
Tuve cierta sensación de haber escapado a la tierra.
Tú eras el rey hurón
y yo tu puesto de trabajo.
Procuramos tener hambre,
pero no llegó.
Luego te vestiste
y yo sentí mucho frío.
Te di el mapa como recuerdo de todos esos minutos,
lo miraste durante un segundo,
ese mapa era una equis.

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