Oda a la cabra

. De dónde procede tu verdad, cabra mía, salvo del modo en que tiemblas, de puro inútil, ante la representación del vacío. Te he visto poeta, cabra de los hombres, al borde de cada precipicio casi implorando ser empujada por alguien. En ese borde, en tus degollados ojos, eres suicida sin apenas suicidio, como el que ...