Homenajes , quién sabe si merecidos, por mi 40 cumpleaños (2), por María José Vidal Prado

A Alberto Masa Tu batalla era otra. Las amapolas eran la sangre de tus héroes desparramadas entre las líneas de autobuses y los retrovisores donde alguien desconfiaba del agua. Todos los escritores están un poco locos, dijo ella. Y los cuadros gritaban, querían ser arrancados. Thomas Bernhard de pie fue tu mejor soldado. Me susurraba algo de Hamlet. Tenía que vengarte y no sabía cómo. Tal vez un ...

La queja (12/01/13) entonces llamado Room full of mirrors

Mi única intención en recuperar este escrito es concederme la suficiente pena como para entender que, al menos hoy, dormiré sobre cómodas plumas de pájaros de ayer. Entonces hubiera haber mencionado mi relación con la catatonía (que hace tiempo no padezco). No lo hice. Lo hago ahora, antes de tumbarme. Mañana amanecerá. Espero. Y espero ...