Notas para una teoría de Andorra (25/03/10)

Antes de venir la primavera me criogenicé en el bies de una amapola, en el salón leí a Horacio y, cuando fui avisado, asistí, con cara de póker y solo -transporte público-, a entierros de maestros míos. Sólo he hecho orejas a gente cuyos sexos me importan un comino. En mi casa queda vivo un grano ...