Nuestra sangre, por María José Vidal (con dedicatoria)

A Luis Miguel Malo Macaya y a Alberto Masa   Nos traicionaron nuestros genes,  pero no nuestra voz. Todo lo que parimos no era nuestro. Se llevó el viento, un pájaro, un pariente lejano, tu enemigo quizás, al fruto de tu vientre. Pero en medio de tanto desangrarse, alimentar cuervos y ruinas, surgieron otros padres, otros hijos. Lo que unió la Poesía no lo separe Dios. .

MASA EL ENVECINADO (A Alberto Masa), por Luis Miguel Malo Macaya

Ojo ajeno, viga propia, vecindario inquisitivo, se mesa los pelos Masa y se la pela al visillo. Masa se musa y araña el umbral de su castillo y se encastilla no más abre al llegar su pestillo. Ah, Masa de pan que tienes poca sal gruesa y muy fino paladar no para ti sino para tus vecinos: metepata de jabugo ¡qué sabroso bocadillo! y siempre a mano la bota peleona ...