Mujer rota en una habitación oscura

Buenas noches, musas, nínfulas, ex-novias de finales del siglo XX. Os he leído, en el siglo pasado y anteayer, en Humbert Humbert, delirio de un condenado a muerte (asesino romanticoide de los cines de este atardecer) imaginado por Vladimir Nabokov, esa figura de ayer, hoy poco leída, que coleccionaba mariposas y conocía muchos idiomas, resueltos ...

Ocio

En Alcohólicos anónimos (sede de la calle Carranza, en Madrid, o, antes, de Villaviciosa) descubrí que el poder de la palabra embriagaba más que el del whisky Don Simón. Acudíamos allí seis, a veces once, muchachos y muchachas sin edad o con ella y hablábamos de lo que allí nos reunía. No íbamos a nada, ...