Meses posteriores a otra muerte (26/10/11)

Normalmente atábamos a un poste a la víctima, cortábamos de ella lo que podíamos comer sin necesidad de utilizar la lumbre y observábamos sus ojos mientras engullíamos la carne. Este es un resumen somero de la historia de mi vida cuando había amigos en ella. La hora de defunción nos era indiferente. Aquellas escorias colaboracionistas y anti-revolucionarias ...