Una caligrafía absolutamente brillante (07/04/12)

Recuerdo entrar en la casa en un avanzado estado de descomposición. Podía oír cómo la grasa de mi cuerpo se derretía desprendiendo olor a azufre mientras cerraba la puerta. Ella me invitaba a entrar desde el cuarto de baño. Yo pregunté si iba a tardar mucho. Me dijo que echase el cerrojo porque el pestillo ...