Autosociología diarística de un psiconauta

Acabo de levantarme hace media hora. Recuerdo de manera vaga mi leve atrevimiento a ser ciudadano ayer noche ante una urna. Dicen que dijo Quevedo que apocarse es virtud, poder y humildad; dejarse apocar es vileza y delito. (Añado, quizás influido por el Árdora Fernando Millán, una revisión de domingo ventoso a través de la ...