Trayecto cultural de esta nada o ¿Quién teme a Tonia Requejo?

Recordaba la universidad. A menudo algún que otro discurso brillante. La gran mayoría nebulosos. Apelaban más a la inteligencia que a la memoria. Tal era la naturaleza de aquella maestra a quien, en un alarde de egotismo, pedí me suspendiera, antes de abandonar para siempre el mundo académico. Yo había realizado a máquina un trabajo ...