Dueña del oro y de las bombas (18/09/12)

Antes de que me conocieras yo sólo era alguien que escribía cada noche tu nombre a ver si, en base a insistir, aparecías. No sólo apareciste. Me devolviste mi sitio en el fango de la humanidad. Allí los soldados me dieron un teléfono y un tal Sr. X llamaba para decirme en qué parte de ...