Un té contigo

0 Permalink

Me gusta sentarme a beber té contigo
y dejarte hablar
sobre el colegio de los niños o el trabajo.
Me gusta que me lo sueltes todo
ver cómo interrumpes el ejercicio para dar un sorbo,
me gusta imaginar que me levanto y callo tu boca
con un bico y, a continuación, vuelvo a sentarme
y todo, absolutamente todo, sigue igual que antes.
Tú me explicas que el día ha sido duro
en especial con un cliente que se negaba
a aceptar cierta condición dentro de la cláusula
y Pedrito ha sacado nada menos que un notable en matemáticas.

Comments are closed.