Saciados

0 No tags Permalink

En el chino habíamos pedido
dobles raciones de fideos,
pato a la naranja
y quién sabe cuántos rollitos de primavera.
Luego fuimos a la habitación de hotel.
En el trayecto no paramos de besarnos
ni de meternos mano.
Follamos como cuatro días seguidos
manteniendo el cartel de No molestar en la puerta.
Joder, nos morimos de tanto
por mucho que en realidad no fuera nada.
Poco después un diario sacó una foto
de nuestros cadáveres.
El pequeño titular era gracioso.
Decía: Dos que terminaron saciados.

.

Comments are closed.