Pedidos de musas, febrero de 2017

0 , , Permalink

Uno tiene la tentación de volver a ser un náufrago
en una isla donde sólo habitan libros de otros
náufragos a quien uno tiende a la adoración
y hoy sabe que es porque tú no estabas allí.
Tras ocho tercios me digo dónde Wilcock,
dónde Roberto Artl
si uno ha vivido un beso tuyo
que lo transportaba al verdadero lugar
donde nacían las rosas que salen
entre los asfaltos.
Te he prometido un texto.
No sé más qué decir que no sea:
Lástima el puto vendedor del tiempo,
que vende como sabe
y nunca nos mira a la cara
antes de hacerlo.

.

……………………..

.

Uno bebe
la clara vanidad de tu suspiro
hecho aposta.
Uno cree la tímida verdad
que te es acechante
y uno se ve en esa pantalla
siendo protagonista
de una obra escrita por otro autor
que se sabe plagiador
de una obra tuya.

.

…………………….

.

¿Un poema me pediste?
Acá atrás guardan suspiros de un tiempo en que yo te quería
de otra manera
Quería ver cómo te cargabas el almohadón
que gusta tanto a mamá
quería ver cómo un gemido tuyo
detenía el reloj
y hacía del tiempo la broma
en que no tenías que levantarte a las ocho de la mañana
Yo era la fiesta que te servía café a mediatarde
y dejaba que el chorro de luz de febrero
cercaba la magia que ya había surgido entre ambos.

.

…………………..

.

Me pediste que no dijera tu nombre
sin embargo, me atrevo a nombrar país tan indecente
eres tú y soy yo
navegaremos entre pasados
que se dicen oscuros
entre un acorde y un Opus
que nos trataron con indulgencia
sin saber nosotros qué representaban aquellas cosas
te besaré de nuevo
lo sé
y es hasta probable que de ti la cosa salga antes
sonará Bowie
y, mientras viajo allá,
ni idea puedo tener que pedirle
a Major Tom.

.

………………….

.

Levantarse pronto
contarle tus cuatro polvos a un estrábico
por el privi.
Decirle que uno es terror en una noche
donde desaparecen los nuevos amigos
camino de sus casas con radiador.
El chino estaba cerrado.
Hoy habrá que conseguir nueva sabia
decirle a ese tío que no entiende tu idioma
que le das el alma por seis birras.
Él dirá si rojas o verdes.
Qué más me da.
Echaré la mano de la cartera y,
si hay suerte,
volveré a pasar otra noche a su lado.

.

…………………..

.

La noche parecía haber sido hecha para ser rota
una luna al fondo apenas se enteraba de que llovía
Yo era un manojo de nervios
algo inconcluso
y viniste y me dijiste que qué ibas a hacer con esto
yo te besé o tú me besaste
no recuerdo
me perdí
y luego nos miramos
adivinándonos crueles testigos el uno del otro.

.

………………………..

.

En tus pupilas se denota una clara vanidad
en cuyo alféizar me acodo pensándome
un infante medio temerario
a quien esta le sabe perteneciente
Me pregunto, a medio caer,
cuál de ambas vanidades es más ancha
a cuál de ellas corresponde esa medida
que separa tus brazos de los míos.

.

…………………….

.

Mancillan ciertas aves
en vuelos imposibles,
así te veo yo a ti, querida hijita
no pretendiendo jamás
nada que no sea aceptarte una humana
con recursos por pulir
e ilusiones que vuelan
más lejos que esas aves
que se aceptan sin siquiera mirarse
la una a la otra
(no obstante, se adivinan de soslayo
ese par de cerdas).

.

………………………..

.

Si tú fuiste la noche
yo fui la hada que no interrumpe
ese chisme que, una vez introducido en tus sueños,
no pide a cambio
más que la miga de pan que un ave lleva en su pico
le sea caído a su boca
en lo que la abre y la cierra
sin objeto alguno de ser vista.

.

………………………

.

A veces acabo por pensar

que el insomnio es una vela que alguien no sopla
y ese alguien un ser que cierra los ojos despierto
y se dice a sí mismo que el sueño más que reparar
huye de lo ajeno
que uno quiso hacer, en una lamentable inocencia,
suyo y de nadie más.

.

……………………….

.

Uno observa cómo el solipsista ríe en su fosa
Uno ve a un gato creando música de platillos en la basura
Uno muere y se ve en ambos
ríe y, aun así, no deja de buscar comida
Uno denota en sí un Cotard tardío
vestido del tourette de los lunes por la mañana en el metro.
Uno ve y se ve, uno mira y lamenta para sí
no ser sólo sus propios sueños
la luz que habita en ese placer que es sólo invocar mediante lo que le es azaroso.

.

……………………….

.

Yo solamente soy
quien come tu coño a la mañana
pétalo de rosa sin nombre
para mí deseo que el tiempo encuentre el tiempo
que al día siguiente un sol brille
sobre nuestras cabezas
repletas de lamentos que deshacer
decirnos: quizá otro día
mientras la lengua de ayer es cocinada
por el rumiar de las tardes.

.

……………………..

.

Zolpidem 100 mgs
Tranxilium 200 mgs
70 gotas de Haloperidol
5 mgs de Quetiapina
y sigo siendo una sombra
que espera a otra
en el amanecer incipiente
de un día que no existe.

.

…………………..

.

Qué escasa es la alegría
que pasean tus piernas
El teatro, sin embargo, se fija en una flor que sostienes en el cabello
y los flashes hacen su trabajo de ametralladora
que dispara sin un rumbo concreto
la sonoridad de esos pasos
en los que el protagonismo de hoy
te han figurado
al igual que a mí
cuando me dijiste que no
al ofrecerte mi mano
hace tantos años
que quien los recuerda
deberá ser ya una persona mayor.

.

…………………………

.

La cisterna no funciona
y el inquieto mojón no viaja
Mi recuerdo apenas son tres palabras escritas a bolígrafo
que me niego a introducir en estos versos
donde una madrina me acoge servidor de su luz de mazapán
sobre la gastada coronilla de un cura hermético.
Mis instintos me dicen que lo primero que habría de hacer
es llamar a un fontanero
evitar a la mirada de quien aparezca ese mojón
que, sin duda, me plagia hoy la vida.

.

.

.

.

.

Comments are closed.