Nuestra sangre, por María José Vidal (con dedicatoria)

A Luis Miguel Malo Macaya y a Alberto Masa

 

Nos traicionaron nuestros genes, 
pero no nuestra voz.
Todo lo que parimos no era nuestro.
Se llevó el viento, un pájaro,
un pariente lejano, tu enemigo quizás,
al fruto de tu vientre.
Pero en medio de tanto desangrarse,
alimentar cuervos y ruinas,
surgieron otros padres, otros hijos.
Lo que unió la Poesía
no lo separe Dios.

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