Los caracoles muertos

Regresar a olvidar lo que no tuve
necesita un manual de instrucciones
que debo hacer yo mismo.
De joven hice en un folio un autorretrato hecho con lágrimas.
No se parecía a mí aquella invisibilidad
que para mí quise.
Desaparecí, no obstante,
mientras vi telenovelas con mi abuela
en los atardeceres
y lloré lo imposible que le hacían la vida
a Doña Bella.
Estaba enamorado.
Luego desperté hacia un mundo
en el que, a menudo, aparecían caracoles
muertos sobre el asfalto
los días de lluvia
¿Cómo? ¿Por qué?

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