La ventana abierta, por MJ Vidal Prado

A Alberto Masa

Sentía yo el infierno,
la solitaria lágrima,
el rostro triste de María.
Por la ventana abierta solo entraba el horror.
Pero llamaste tú.
Fuiste un aire suave.
Ella cesó su llanto,
pudo sentir una lejana música,
aunque quienes amaron ya estén muertos.

Comments are closed.