El andariego

0 No tags Permalink

Yo,
que he amado
la tibieza en el cuerpo sin vida
de un tejón muerto a palos en una cuneta,
sería capaz de transformar la rabia
que la luna me inspira
en una flor
que aprieto con el puño lentamente
hasta que de su tallo
nace un esbozo de mi propio esqueleto,
después dejarlo caer sobre la alfombra de mamá
y bailar alrededor de él
el bolero sin sentido de los que no tenemos
lugar para caernos redondos.

.

Comments are closed.