Ocio

En Alcohólicos anónimos (sede de la calle Carranza, en Madrid, o, antes, de Villaviciosa) descubrí que el poder de la palabra embriagaba más que el del whisky Don Simón. Acudíamos allí seis, a veces once, muchachos y muchachas sin edad o con ella y hablábamos de lo que allí nos reunía. No íbamos a nada, ...

La úlcera

Desde que tomaba omeprazol para cosa de una úlcera oía, en el interior de mi cerebro, al presidente del gobierno de España dar discursos. Cuando terminaba uno, la voz de una señorita informaba de los resultados inmejorables que ofrecía el dentífrico tal o la calidad audiovisual de las televisiones de nueva generación tal. Después, el presidente ...