La mitad del mal (30/06/08)

Nos habíamos hecho a vivir lo amplio, las nubes que dieran de sí, lo vasto, la historia hacia delante, algunas fiestas etcétera. Nos hicimos a existir en lo que íbamos a ser, ya fuera predicando que no había futuro in english, así como tampoco verdad que no pudiéramos resolver a cambio de comprenderla.
El euribor anota un nuevo registro máximo al cerrar junio, en el recreo de la eurocopa. Ya lo ha dicho Gonzalo Miró en la four: No pasa nada. Tenemos programación de la fiesta toda la tarde. Estaremos con los protagonistas dentro y fuera… (ji, ji).
Aquellos tiempos nos eran de elegir el guiso a cada instante, Aquellos en cuyas quietas aguas un día me miré, no saben las tristezas. Probamos la decepción del amigo, la muerte y su noticia -que es una repetición de ella y un simulacro en la propia, que siempre es ajena-, la psicosis (que era nuestra cuando no del barrio, del pueblo o lo que fuera). Supimos del protagonismo en el colegio, donde fuimos alguien (o nadie -que es la otra mitad, primer o segun, de una misma persona, y eso cuando no una prórroga-).Si vols estar ben servit, fes-te tu mateix el llit.

Hay una sucursal de correos donde me hacen esperar y me dicen lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer y asiento y callo y somatizo. Si uno fuera Dani Güiza no tendría guerras así -a lo mehó-.
Hoy no me he hecho la cama. Estoy cansado de este tiempo de agua-nieve, frío y tormentas. Ah no, perdón, que es lo otro. Es que no sé dónde ando ni dónde nado ni dónde nada de nada nadita naduela. La fiebre del parte me trae alucinaciones. A mí, que me gusta el fútbol a rabiar, que iba para formar un tridente yo solo en la delantera de cualquier equipo. O para cantautor, ya puestos, trompetista o qué sé yo.
Mi psicólogo del second life (sólo quedamos él y yo en ese programa) me ha dicho que tengo nostalgia del andamio.

Fabricamos de la ruina, la ruina personal. En eso nos diferenciamos -la bavarde diffère- de nuestros abuelos, a quienes les vino la guerra sola y también la camioneta o el bando al que eran dichos. Nuestra ruina en cambio fue una especie de gazpacho hecho a una medida, al gusto, aunque fuera -el gazpacho- comprado en ca Simago (sello por igual o por distancia -le caractère-).

En el lado izquierdo (el derecho del que está enfrente) no tengo muelas mías. Se me cayeron de comer caramelos. When i was twenty-one it was a very good year, i didn´t still have any nerve in the mouth, and my dentist was singing in the green plains.
Benditos aquellos.

Otra.
Esta tarde he de dar el pésame a un niño de ocho años mirándole a los ojos.
Y no he hecho la cama aún. Ya lo he dicho.
Porque no quiero.

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Fotograma escogido de la maravillosa película Lo que queda del día, de James Ivory

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