Capítulo 1 de la posible serie “Chicas muy amables y majas y sanas que me odian con razón y a quienes, además, envidio profundamente y, de tener ocasión, hasta les haría un cunilingus poniendo todo mi empeño en su probable gozo”:

0 Permalink

Año 2003 o 2004. Voy en coche (de copiloto) con A y B, dos amigas de la infancia que adoro, camino de un pueblo de Ciudad Real cuyo nombre he olvidado. Ambas, me cuentan, están muy contentas porque, dentro de tres meses, quizá cuatro, van a ir a un concierto de los Rolling Stones. El precio de las entradas es excesivo, pero “eso es una vez en la vida ¿Sabes?”, me espetan. Las entradas (a precio excesivo) estaban agotadas desde hace un mes, pero B se ha metido en Internet y las ha conseguido por “algo menos del doble”. A mí me parece “genial”, sí, pero A va martes y jueves a casa de don Julio, el cura, por si necesita que le haga algún recado, nada de carácter sexual, añadiré, sino cosas como ir a la farmacia o a por media docena de huevos, y B, B es un cielo, a su manera, desde muy niña aprobó todo con sobresaliente, menos gimnasia, donde aprobaba con un Bien raspao, y, una vez, también, le traicionó la concentración en una ecuación de segundo grado. Aquel notable bajo le supuso un pequeño drama, pero ahí estábamos los amigos para animarla. Nada que no arreglasen un par de san Franciscos junto con A y hasta conmigo a veces en el pub irlandés de Navalmoral de la Mata. Todo estaba bien. A y B como locas al ritmo de Honky Tonk Woman, encendiendo el mechero entre una multitud importante, en el centro de la gran ciudad; si no tengo nada en contra, pero, sí, les pregunté si se pensaban con derecho de ir a ver un concierto de los Rolling (no, no dije los Stones), y la cosa les hizo pensar. Era broma, me excusé. Les pedí perdón y me perdonaron debido a que “siempre has sido un poco provocador”. Y asentí. Y todo bien. Quizá sí era por provocar, si no digo que no. Pero bien. Ojalá viniesen un día a verme. Hace ya mucho que no las veo. Ni siquiera he conocido a los gemelos de ambas, que ya deben andar por los seis o siete años.

Comments are closed.