Un nictonauta entra en un bar… (25/05/11)

Acá palpo dos libros, fumo en y el silencio (en bendita hora se me ha ocurrido recurrir a un disco, odio la música), todas las luces están apagadas y, suponemos, en su lugar. El caballo de la ciénaga definitiva ha muerto dejando, a mis tobillos, el vaho de su último suspiro. Releo cuando hay luz ...