Miedo

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Antes de acudir a la botica y procurar gracias a su inestimable ayuda granjearme tres horas de sueño el miedo ha venido a verme. No era un árbol de cuyo vaciado escaparan orugas para adentrarse en la carretera municipal. No era una muchacha perdida con un cesto en mitad de un oscuro bosque era yo y, enfrente mía, el espejo donde acertaba a tijeretear mi ...